23 jun. 2008

MÍTICA CIUDAD DE DIOS PARTE 4


Tendrás en ella ángel que te encamine (Ex., 23,20)y te desvíe lejos de los peligros de Babilonia y de Sodoma para que no te alcance mi castigo. Tendrás madre que te ame, amiga que te consuele, señora que te mande, protectora que te ampare y reina a quien como esclava sirvas y obedezcas. En las virtudes que obró esta Madre de mi Unigénito en el templo hallarás un arancel universal de toda la suma perfección por donde gobiernes tu vida, un espejo sin mácula en que reverberala imagen viva del Verbo Humanado, una copia ajustada y sin erratas de toda su santidad, la hermosura de la virginidad, lo especioso de la humildad, la prontitud de la devoción y obediencia, la firmeza de la fe, la certeza de la esperanza, lo inflamado de la caridad y un copiosísimo mapa de todas las maravillas de mi diestra. Con este nivel has de regular tu vida y por este espejo quiero que la compongas y te adornes, acrecentando tu hermosura y gracia, como esposa que desea entrar en el tálamo de su esposo y señor.
PARA LEER MÁS IR A :http://misticaciudaddedios4.blogspot.com/

Breve visita por el infierno.


EL INFIERNO

El Santo Padre Benedicto XVI ha dicho recientemente que se debe volver a predicar sobre el infierno EL CUAL ES UNA VERDAD DE FÉ QUE SERÍA PECADO GRAVE NEGARLA.

Es por eso que les muestro una breve visita por el infierno en la siguiente direción y también al final como salvarse aceptando la DIVINA MISERICORDIA DE DIOS QUE EL NOS OFRECE EN ESTA VIDA.

para ello pueden hacer clic en el siguiente enlace , la página solamente tiene una salida de ella o un retroceso..............http://dinoalinfierno.blogspot.com/

22 jun. 2008

DIOS NOS HABLA



DIOS NOS HABLA
Dios nos quiere tanto que nos ha querido escribir una carta de amor en la Biblia para enseñarnos el camino del bien y que no dudemos de su amor. Allí nos dice: Como un Padre tiene ternura con sus hijos, así el Señor tiene ternura con sus fieles (Sal 103,13). Y quiere que nos dirijamos a Él con total confianza y le llamemos papá. Porque hemos recibido el espíritu de adopción por el que aclamamos Abba, papá… Somos hijos de Dios y, si hijos, también coherederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo (Rom 8,15.17).
Él es cariñoso con todas sus criaturas (Sal 145,9). Y nos mima como un buen padre: Cuando Israel era un niño yo lo amé… Lo levanté en mis brazos. Fui para ellos como quien alza una criatura contra su mejilla y me bajaba hasta ella para darle de comer (Os 11,1-4). ¡Cuánto nos ama nuestro Padre!
Él, como un Padre providente hace justicia a los oprimidos, da pan a los hambrientos y libra a los presos, abre los ojos del ciego..., guarda a los peregrinos, sustenta al huérfano y a la viuda (Sal 146,7-9).
Por eso, Señor, todos esperan de ti que les des alimento a su tiempo. Tú se lo das y ellos lo toman; abres tu mano y se sacian de bienes (Sal 104,27-28). Ciertamente, a los que buscan a Dios no les falta bien alguno (Sal 34,11). Por ello, podemos decir llenos de confianza con el Salmo 23:
El Señor es mi pastor, nada me falta:
en verdes praderas me hace recostar.
Me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara mis fuerzas;
me guía por el sendero justo,
por el honor de Su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras,
nada temo, porque Tú (Señor) vas conmigo,
tu vara y tu cayado me sosiegan.
¡Qué hermoso es saber que, aun en los momentos más difíciles de la vida, cuando todo es oscuridad y tiniebla a nuestro alrededor, nuestro Padre Dios vela por nosotros! No importa, si somos importantes o sencillos, Dios nos ama a todos por igual. Dios ha hecho al pequeño y al grande, e igualmente cuida de todos (Sab 6,7).
Y ¡qué bello es leer el Salmo 91, que es un canto a la providencia de Dios!:
Tú, que habitas al amparo del Altísimo,
que vives a la sombra del Omnipotente,
di al Señor: Refugio mío, alcázar mío,
Dios mío, confío en Ti.
Él te librará de la red del cazador, de la peste funesta.
Te cubrirá con sus plumas, bajo sus alas te refugiarás.
Su brazo es escudo y armadura.
No temerás el espanto nocturno,
ni la flecha que vuela de día
ni la peste que se desliza en las tinieblas,
ni la epidemia que devasta a medio día…
A sus ángeles ha dado órdenes
para que te guarden en tus caminos,
te llevarán en sus palmas
para que tu pie no tropiece en la piedra,
caminarás sobre áspides y víboras,
pisotearás leones y dragones.
Se puso junto a mí: lo libraré, lo protegeré,
porque conoce mi nombre,
me invocará y lo escucharé.
Con él estaré en la tribulación,
lo defenderé, lo glorificaré,
lo saciaré de largos días
y le haré ver mi salvación.
¡Que hermoso es saber que el Padre Dios me ama y cuida de mí!
Por eso, confía en el Señor y haz el bien, habita tu tierra y practica la lealtad; sea el Señor tu delicia y Él te dará lo que pida tu corazón. Encomienda tu camino al Señor, confía en Él y Él actuará (Sal 37,3-5). Confía en el Señor de todo corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia (Prov 3,5). ¡Qué pena, cuando un hombre sólo confía en sus propias fuerzas y se olvida de Dios! Él mismo se fabrica su ruina y su propia infelicidad, porque sin Dios nadie puede ser feliz. De ahí que podamos decir con Jeremías: Maldito el hombre que confía en otro hombre, alejando su corazón de Dios… Pero dichoso el hombre que confía en Dios y pone en Él su confianza (Jer 17,5.7).
Este texto está sacado del libro de "LA PROVIDENCIA DE DIOS " del

P. ÁNGEL PEÑA O.A.R.

11 jun. 2008

NUEVAS HISTORIAS


Este es un mensaje que me mandaron a mi, del cual podemos aprender y reflexionar sobre como DIOS nos ama con todos nuestros defectos tal y como somos, EL sacará de nuestros defectos algo más hermoso que si no tuvieramos defectos, claro que para eso debemos dejarnos abandonados en sus Santísimas Manos de PADRE.

Este mensaje es de :

[Jesús en Tí Confío] Junio 09 08H07 NUEVAS HISTORIAS No. 211


NUEVAS HISTORIAS No. 211Junio 9No. 286 Parábola del diamante Erase una vez, hace mucho tiempo, un rey que vivía en Irlanda. En aquellos tiempos, Irlanda estaba dividida en muchos reinos pequeños, y el reino de aquel rey era uno mas entre esos muchos. Tanto el rey como el reino no eran conocidos, y nadie les prestaba mucha atención. Pero un día el rey heredo un gran diamante de belleza incomparable de un familiar que había muerto. Era el mayor diamante jamas conocido. Dejaba boquiabiertos a todos los que tenían la suerte de contemplarlo. Los demás reyes empezaron a fijarse en este rey porque, si poseía un diamante como aquel, tenia que ser algo fuera de lo común. El rey tenia la joya perpetuamente expuesta en una urna de cristal para que todos los que quisieran pudieran acercarse a admirarla. Naturalmente, unos guardianes bien armados mantenían aquel diamante único bajo una constante vigilancia. Tanto el rey como el reino prosperaban, y el rey atribuía al diamante su buena fortuna. Un día, uno de los guardias, nervioso, solicito permiso para ver al rey. El guardián temblaba como una hoja. Le dio al rey una terrible noticia: había aparecido un defecto en el diamante. Se trataba de una grieta, aparecida justamente en la mitad de la joya. El rey se sintió horrorizado y se acerco corriendo hasta el lugar donde estaba instalada la urna de cristal para comprobar por si mismo el deterioro de la joya. Era verdad. El diamante había sufrido una fisura en sus entrañas, defecto perfectamente visible hasta en el exterior de la joya. Convoco a todos los joyeros del reino para pedir su opinión y consejo. Solo le dieron malas noticias. Le aseguraron que el defecto de la joya era tan profundo que si intentaban subsanarlo, lo único que conseguirían seria que aquella maravilla perdiera todo su valor. Y que si se arriesgaban a partirla por la mitad para conseguir dos piedras preciosas, la joya podría, con toda probabilidad, partirse en millones de fragmentos. Mientras el rey meditaba profundamente sobre esas dos únicas tristes opciones que se le ofrecían, un joyero, ya anciano, que había sido el ultimo en llegar, se le acerco y le dijo: -Si me da una semana para trabajar en la joya, es posible que pueda repararla. Al principio, el rey no dio crédito alguno a sus palabras, porque los demás joyeros estaban totalmente seguros de la imposibilidad de arreglarla. Finalmente el rey cedió, pero con una condición: la joya no debía salir de¡ palacio real. Al anciano joyero le pareció bien el deseo del rey. Aquel era un buen sitio para trabajar, y acepto también que unos guardianes vigilaran su trabajo desde el exterior de la puerta del improvisado taller, mientras el estuviese trabajando en la joya. Aun costándole mucho, al no tener otra opción, el rey dio por buena la oferta del anciano joyero. A diario, el y los guardianes se paseaban nerviosos ante la puerta de aquella habitación. Oían los ruidos de las herramientas que trabajaban la piedra con golpes y frotamientos muy suaves. Se preguntaban que estaría haciendo y que es lo que pasaría si el anciano los engañaba. Al cabo de la semana convenida, el anciano salio de la habitación. El rey y los guardianes se precipitaron al interior de la misma para ver el trabajo del misterioso joyero.Al rey se le saltaron las lágrimas de pura alegría. ¡ Su joya se había convertido en algo incomparablemente mas hermoso y valioso que antes! El anciano había grabado en el diamante una rosa perfecta, y la grieta que antes dividía la joya por la mitad se había convertido en el tallo de la rosa. Así es como Dios nos cura. Trabaja nuestro mayor defecto y lo convierte, y con el a nosotros, en algo hermoso.

10 jun. 2008

MISTICA CIUDAD DE DIOS

Esto es un fragmento del libro Mística ciudad de DIOS de sor Maria de Agreda(la parte 3)
438. Recibió el Altísimo con inefable agrado esta aceptación que hizo la soberana Princesa del nuevo desposorio que con su alma santísima había celebrado; y,como a verdadera Esposa y Señora de todo lo criado, le puso en sus manos todos los tesoros de su poder y gracia y la mandó que pidiese lo que deseaba, que nada le sería negado. Hízolo así la humildísima paloma y pidió al Señor con ardentísima caridad enviase a su Unigénito al mundo para remedio de los mortales; que a todos los llamase al conocimiento verdadero de su Divinidad; que a sus padres naturales Joaquín y Ana les aumentase en el amor y dones de su Divina diestra; que a los pobres y afligidos los consolase y confortase en sus trabajos; y para sí misma pidió el cumplimiento y beneplácito de la Divina voluntad. Estas fueron las peticiones más particulares que hizo la nueva esposa María en esta ocasión a la Beatísima Trinidad. Y todos los espíritus angélicos en alabanza del Altísimo hicieron nuevos cánticos de admiración y, con música celestial, los que Su Majestad destinó volvieron a la santísima niña desde el cielo empíreo al lugar del templo, dé donde la habían llevado.

1 jun. 2008

ANGELES DE LA GUARDA








Yo mandaré un ángel delante de ti
para que te defienda en el camino
y te haga llegar al lugar que
te he dispuesto. Acátale y escucha su voz,
no le resistas.
(Ex 23, 20-22)
Conocer a este ángel custodio, compañero de la vida, es muy importante para poder invocarlo y así recibir de él inmensas bendiciones, que Dios nos quiere dar a través de su ministerio angelical.
Ahora bien, los ángeles custodios no solamente nos ayudan en esta vida. Todos los santos están de acuerdo en que también en el purgatorio estarán acompañándonos y consolándonos, pues su misión no termina hasta que estemos ya definitivamente felices en el cielo.
Algo muy interesante, que nos dicen las personas que han sido dadas clínicamente por muertas y han tenido experiencias cercanas a la muerte, es que, en muchos de estos casos, ven a sus familiares difuntos, que vienen a recibirlos, y también ven a su ángel custodio, que los quiere ayudar en ese paso a la eternidad. Por eso, los ángeles, no sólo nos ayudan en el más acá de este mundo, sino también en el más allá. De ahí el título de nuestro libro Ángeles de aquí y de allá.
Cada hombre tiene tales guías, lo crean o no, y el que sea judío, católico o no tenga religión, no tiene importancia. Pues este amor es incondicional y es, por eso, que cada hombre recibe el regalo de un guía. Mis niños pequeños lo llaman "compañero de juego" y desde muy temprano hablan con él y son perfectamente conscientes de su presencia.
En la experiencia del umbral de la muerte, nuestros guías espirituales, nuestros ángeles de la guarda, y los seres queridos, que se fueron antes que nosotros, estarán cerca de nosotros y nos ayudarán. Esto nos ha sido confirmado siempre, así que ya no dudamos nunca de este hecho. ¡Notad bien que hago esta afirmación como un hecho científico!.
Dice el gran siquiatra inglés Kenneth McAll: Algunas personas creen que todos los niños van directamente al cielo, cuando mueren. Pero eso sólo ocurriría así en caso de haber sido amados y de haber rezado por ellos en la tierra. He sido testigo de más de seiscientos casos de niños fallecidos, que habían continuado creciendo al mismo ritmo que lo hubieran hecho de haber seguido con vida. Cada uno llevaba al lado a su propio ángel de la guarda, esperando ese momento de amor y de consagración a Dios; y, en esos casos, el ángel de la guarda tiene permiso para actuar.
En la vida de los Padres del desierto también se habla de ángeles, que se aparecían a aquellos anacoretas. En la vida de san Antonio abad se cuenta que un día estaba él sentado en un monte, haciendo oración, cuando alzó los ojos a lo alto y vio un alma subir entre ángeles al cielo. Estupefacto, pidió saber quién era. Y oyó una voz que le dijo que era el alma del monje Amón, que habitaba en Nitria, a trece días de camino... El santo lo dijo a sus compañeros monjes, que anotaron el día. Después de un mes, algunos monjes llegados de Nitria, trajeron la noticia de la muerte de Amón, que coincidía con el día y la hora.
La venerable Benita de Laus (1647-1718) asistía a la agonía de un niño de dos años. De pronto, vio quince ángeles que estaban junto a su cuna. Cuando el niño murió, trece ángeles lo llevaron al cielo, mientras que los dos restantes se quedaron para guardar su cuerpo. La visita de aquellos ángeles la inundó de una gran alegría.
La misma Benita de Laus dice que, en la Navidad del año 1700, tomó parte en una procesión que los ángeles hacían alrededor del santuario de Laus (Francia). Y vio una multitud inmensa que, con perfecto orden, iba en procesión. Los precedía un hermoso estandarte. La mitad de los ángeles llevaba un vestido rosa y la otra mitad, un vestido blanco. Todos llevaban un cirio encendido. Benita también tomó un cirio del altar del santuario y los siguió durante el recorrido, dando tres vueltas al santuario.
Se cuenta en la vida de la Madre Amparo del Sagrado Corazón de Jesús (+1941), la fundadora del convento de Clarisas de Cantalapiedra (Salamanca):
Un día, se fue a confesar su madre y el sacerdote le preguntó a Amparito:
¿Cuántos años tienes?
Cuatro.
¿Y con quién juegas?
Con mi ángel.
¿Pero ves a tu ángel?
Sí, padre, aquí está, dijo señalando a su lado.
¿Y cómo es tu ángel?
Un poco más alto que yo y más guapo.
El sacerdote le dice entonces:
¿Viniste ayer a mi sermón?
Sí, padre, pero me dormí.
Pues dile a tu madre que esta noche, después del sermón, venga a verme; y a tu ángel que te diga el sermón que yo predique. Si me lo dices todo sin dejar nada, creo que está aquí tu ángel; si no me lo dices bien, no te creo.
Llegado el momento, y en el Casa Rectoral, preguntó el sacerdote de nuevo:
¿Ves a tu ángel?
Sí, padre, aquí está, mírele.
Pues dile que te diga mi sermón.
Efectivamente, la pequeña fue repitiendo íntegramente el sermón sin cambiar ni añadir nada. El padre, impresionado, no pudo menos de decir:
Mira, niña, o has de ser muy santa, muy santa, o un demonio que lleve muchas almas al infierno; así que ten mucho cuidado de no cerrarle las puertas a Dios.
Esto que acaban de leer son fragmentos del libro "ÁNGELES DE AQUÍ Y DE ALLÁ" de P. Ángel Peña O.A.R.
Agustino recoleto PARA LEER MÁS IR AL SIGUIENTE VÍNCULO INTERNO DE ESTE BLOG--->> http://angelesdelaguardadulcecompania.blogspot.com/

JESUS ESTÁ VIVO