17 feb 2008

¿Qué crimen tan brutal ha cometido este hombre,que ha tenido que pagarlo con una muerte tan horrorosa?

Una reflexión que me llegó por mail.

Dolor de los pecados. ¿Qué crimen tan brutal ha cometido este hombre, que ha tenido que pagarlo con una muerte tan horrorosa?, preguntó un mahometano a un sacerdote refiriéndose a un crucifijo que tenía en la mesa. - Él no cometió ningún crimen -respondió éste-; era completamente inocente.- Pues, ¿Quién lo clavó en este madero?- Fuimos nosotros los hombres quienes lo hicimos con nuestros pecados -exclamó con tristeza el sacerdote.- Ahora comprendo - añadió lleno de compasión el mahometano- por qué tienes siempre la imagen del crucificado.¿Has pensado alguna vez que el pecado supone volver a crucificar al Señor? El Señor espera, una vez que nos ha redimido, que le amemos con obras. Y amar a Dios supone también decirle muchas veces: ¡lo siento! Procura, cuando vayas a preparar tu confesión, pedir mucho perdón a Jesús por los pecados, y también pídele que te dé dolor por ellos, dolor de amor.Si tienes a mano un crucifijo ahora, puedes hablar con Jesús en la Cruz comentando esto; Jesús, que no me acostumbre a verte crucificado; cada vez que vea un crucifijo trataré de acordarme de decirte: ¡Te amo!Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído. Después termina con la oración final.

Confesiones descuidadas.


Les comparto esta reflexión que me llegó por mail.

Confesiones descuidadas. Cuentan que un obrero había encontrado un billete de mil dólares; no le llamó mucho la atención porque en América los billetes son iguales aunque tengan más valor y aquel papelito no le impresionó demasiado. Se lo guardó en un bolsillo, varios días más tarde, al pasar por un Banco, entró a preguntar cuánto valía.Casi se desmaya cuando se lo dijeron, pues la suma equivalía a tres meses de su jornal...No es raro encontrarse con gente que no sabe lo que tiene; puede ser un cuadro de un pintor famoso, un objeto antiguo, unas monedas raras, unos sellos valiosísimos... Cuando nos enteramos, solemos sentir una especie de envidia. No se nos ocurre pensar que nosotros también tenemos un tesoro que quizá no apreciamos: El Sacramento de la Penitencia. Tal vez al recibirlo frecuentemente y sepamos que no sólo sirve para perdonar los pecados graves, sino también los leves; que aumenta la gracia santificante y nos proporciona una gracia especial para rechazar las tentaciones... Sin embargo, a lo mejor nos parece que no nos aprovecha demasiado, que no nos hace mejores; que nos acusamos una y otra vez de los mismos pecados, inútilmente... Si eso pensamos, lo más probable es que nuestras confesiones no sean buenas. La Penitencia es un sacramento que Jesús pagó con su vida. Debemos cuidar todo lo que tiene que ver con la confesión.¿Hago bien el examen? ¿Pido perdón con dolor? ¿Digo los pecados en concreto y también los veniales? ¿Hago propósito de no volver a cometerlos? ¿Cumplo la penitencia?Continúa hablándole a Dios con tus palabrasDía 22º. MIÉRCOLES TERCERO (27 de Febrero)Desagravio. ¡Señor perdónales porque no saben lo que hacen! Estas fueron casi las últimas palabras que Jesús dijo antes de morir en la Cruz. Dios perdona siempre que le pedimos perdón, pero desafortunadamente no todos los hombres tienen la costumbre de pedir perdón y de terminar con cosas o actitudes que ofendan al Señor. Ese cine que proyecta películas desaconsejadas, una conversación salida de tono, cuando se leen noticias en las que se informa de alguien que asesina o secuestra, cuando te enteras de alguien que roba o engaña, cuando pasas por delante de uno de esos sitios en los que se ofende a Dios, ¿te acuerdas de pedir perdón por esa gente que no sabe lo que hace? ¡Jesús perdónales porque no se dan cuenta!Coméntale a Dios con tus palabras algo de o que has leído. Después termina con la oración final.

15 feb 2008

Un diamante esquisitamente tallado.



Día 16º. JUEVES SEGUNDO (21 de Febrero)Vocación. El director de una película de cine está ocupado en la tarea de escoger una actriz para protagonista de la película. Está sentado frente a su mesa de trabajo, sobre la cual yacen desplegadas docenas de fotografías facilitadas por los agentes cinematográficos. Al cabo de un rato, escoge una de ellas, la contempla detenidamente y dice a su secretaria: "Sí, éste es el tipo de mujer que necesito, llámela y cítela aquí mañana". Ni que decir tiene que hay una inmensa diferencia entre un director cinematográfico y Dios, entre Hollywood y el Cielo. Con todo, a través de este ejemplo podemos hacernos una idea de la razón de ser de nuestra existencia. Allá, en lo más profundo de la eternidad, Dios planeó el universo entero y escogió a los protagonistas del gran argumento que habría de desarrollarse hasta el fin de los tiempos. Ante su divina mente fueron desfilando las fotografías de las almas ilimitadas en número que él podía crear.Cuando se topó con tu imagen, se detuvo y dijo: "Quiero darle mi vida a esta persona, para que sea feliz. La necesito para que desarrolle un papel único, personal, y luego, goce de mi presencia durante toda la eternidad... Sí, la voy a crear". Ahora ya sabes cuál es tu misión. Eres el protagonista. De que tú hagas o dejes de hacer lo que Dios ha pensado para ti depende que muchas personas sean felices o no, se salven o no. Tus amigos necesitan que les ayudes a conocer a Jesús.Madre mía, que como tú, diga a Jesús que sí en los planes que Él tiene para mí. Señor, quiero lo que quieras, quiero cuando quieras, quiero como quieras, quiero mientras quieras.Coméntale a Dios con tus palabras algo de lo que has leído, Después termina con la oración final.
El pagó toda su sangre por tu alma para darte la felicidad eterna,es mucho mejor que el diamante más finamente tallado, ¿no crees?.

5 feb 2008

Dios un mendigo de amor


Este es un bello mensaje que me mandaron por mail y que deseo compartir con ustedes.
Un Mendigo de Amor Dios golpea las puertas de nuestro corazón y mendiga un poco de amor, una mirada, un pensamiento. Un mendigo de amorJesús se manifestó a muchas almas a través de los siglos, a partir de aquel día en que Sus amigos, discípulos, apóstoles y Su propia Madre presenciaron Su Ascensión al Reino. De este modo, El se presentó hace ya tiempo a Santa Margarita María de Alacoque, para que a través de ella recibamos la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. Y se apareció a Santa Gertrudis para enseñarnos, entre muchas otras cosas, el misterio de las almas del Purgatorio y la necesidad de orar por ellas. Y también se manifestó a Santa Faustina Kowalska, para regalarnos esa maravilla que es la devoción al Jesús Misericordioso, al Jesús de la Misericordia. Esa hermosa imagen que ha llenado en pocos años las iglesias, los hogares y los corazones de tantos enamorados de Jesús.
Pero dentro de la historia de Sor Faustina, en aquella lejana y fría Polonia, me conmovió el relato sobre la aparición que sin dudas volcó el alma de aquella sencilla joven mujer hacia el Amor de los amores. Faustina asistía a un baile en Varsovia cuando sorprendida ve a Jesús parado frente a ella, vestido de mendigo, de pordiosero, todo de harapos. Su mirada era una llamada al corazón de la joven Faustina, eran los Ojos de un mendigo, un mendigo de amor. Faustina quedó conmovida por esa imagen que no olvidó por el resto de su vida, ya que la colocó como la receptora de un extremo y casi lastimoso pedido de amor realizado por el mismo Dios.
¡Un Mendigo de amor! Nuestro Dios, El que es Dueño y Creador de todo el universo, frente al que nuestra pequeña alma se torna minúscula e insignificante, se hace un pobre pordiosero para golpear las puertas de nuestro corazón y mendigarnos un poco de amor, una mirada, un pensamiento. ¿Tu crees que El no mendiga tu amor en este momento? A veces me imagino a Dios allí arriba mirando al mundo, a cada uno de nosotros, vivir nuestra vida al margen de El, sin siquiera considerarlo. Y sospecho que mira a cada alma, y espera, pacientemente, una mirada hacia El. Sus Ojos se llenan de lágrimas al ver que pasan los minutos, los días, los años, y Su llamado de amor sigue sin ser respondido.
Creo que nuestro Dios mendigo, enamorado perdidamente de nosotros, hace muchas cosas para atraer nuestra atención desde allí arriba. Se puede decir que literalmente lo intenta todo. Nos da alegrías y nos colma de bienes físicos y espirituales, para que lo reconozcamos y lo amemos. O nos llama con el dolor para ver si en ese punto de necesidad nos acordamos de El y pedimos Su intervención. O simplemente espera, y espera, mientras nuestra vida se derrocha en pequeñas miserias que no agregan nada a nuestra salud espiritual, sino todo lo contrario.
Mis amigos, ¿no se sienten incómodos de que tengamos tanta ceguera, que hemos forzado a nuestro Dios Amante a transformarse en un Mendigo de nuestro avaro amor? ¿Qué clase de hijos somos, de un Padre tan inmensamente tierno e insistente en volver a perdonarnos? ¿Qué clase de hermanos somos, de nuestro Jesús Adorable y Misericordioso? ¿Qué clase de agradecimiento tenemos por el Espíritu Divino, que no nos deja solos jamás, mientras le cerramos nuestro corazón una y otra vez? ¿Y que clase de hijos hacen llorar a su Madre con lágrimas de dolor, ante el abandono y la falta de obediencia a sus suaves mandatos?
Jesús, que me miras con lágrimas de dolor, que te abajas a lo más profundo de Tu Humanidad para acercarte a mi, para que reaccione ante Tu llamado. Con Tu rostro triste me invitas a darte una mirada, un pensamiento, una oración, una muestra de mi amor. Deseas que levante mis ojos en medio de este mar de rostros sin rostro, para que la Luz de Tu mirada me ilumine y cubra. Quiero darte mi amor para que sea como una gota de agua que apague, por un instante, esa sed infinita de amor que arde como una universal hoguera, allí en lo profundo de Tu Sagrado Corazón.
Yo quiero, simplemente, ser Tu amigo.

27 ene 2008

Las cosas no siempre son lo que parecen



LAS COSAS NO SON SIEMPRE LO QUE PARECEN
Dos Ángeles viajeros se pararon para pasar la noche en el hogar de una familia muy adinerada. La familia era ruda y no quiso permitirle a los Ángeles que se quedaran en la habitación de huéspedes de la mansión. En vez de ser así, a los Ángeles le dieron un espacio pequeño en el frío sótano de la casa. A medida que ellos preparaban sus camas en el duro piso, el Ángel más viejo vio un hueco en la pared y lo reparó. Cuando el Ángel más joven preguntó ¿por qué?, el Ángel más viejo le respondió, "Las Cosas no siempre son lo que parecen."
La siguiente noche, el par de Ángeles vino a descansar en la casa de un señor y una señora, muy pobres, pero el señor y su esposa eran muy hospitalarios. Después de compartir la poca comida que la familia pobre tenía, la pareja le permitió a los Ángeles que durmieran en su cama donde ellos podrían tener una buena noche de descanso. Cuando amaneció, al siguiente día, los Ángeles encontraron bañados en lágrimas al Señor y a su Esposa. La única vaca que tenían, cuya leche había sido su única entrada de dinero, yacía muerta en el campo. El Ángel más joven estaba furioso y preguntó al Ángel más viejo, ¿cómo pudiste permitir que esto hubiera pasado? El primer hombre lo tenía todo, sin embargo tú lo ayudaste; El Ángel más joven le acusaba. La segunda familia tenía muy poco, pero estaba dispuesta a compartirlo todo, y tú permitiste que la vaca muriera.
"Las Cosas no siempre son lo que parecen," le replicó el Ángel más viejo. "Cuando estábamos en aquel sótano de la inmensa mansión, yo noté que había oro almacenado en aquel hueco de la pared. Debido a que el propietario estaba tan obsesionado con avaricia y no dispuesto a compartir su buena fortuna, yo sellé el hueco, de manera tal que nunca lo encontraría."
"Luego, anoche mientras dormíamos en la cama de la familia pobre, el ángel de la muerte vino en busca de la esposa del agricultor. Y yo le di a la vaca en su lugar. "Las Cosas no siempre son lo que parecen."
Algunas veces, eso es exactamente lo que pasa cuando las cosas no salen como uno espera que salgan. Si tú tienes fe, solamente necesitas confiar en que cualesquiera que fueran las cosas que vengan, serán siempre para tu ventaja. Y podrías no saber esto hasta un poco más tarde …

16 ene 2008

CAMINAR CON FE,ESPERANZA Y AMOR

Esta es una interesante historia que me mandaron por mail,la comparto con ustedes.


Caminar con fe, esperanza y amor.Cuentan que el primer árabe que cruzó el desierto se encontró junto a una cueva con un anciano de aspecto venerable que le pregunto:- Joven, ¿A dónde vas?- Quiero cruzar el desierto.El anciano quedó pensativo un momento y añadió.- Deseas algo difícil. Para cruzar el desierto te harán falta tres cosas. Toma estas piedras. Este topacio es la fe, amarillo como las arenas del desierto, esta esmeralda es la esperanza, verde como las hojas de las palmeras, y este rubí, es la caridad, rojo como el sol de poniente. Anda siempre hacia el sur y encontrarás el oasis de Náscara, donde vivirás feliz. Pero no pierdas ninguna de las piedras, si no, no llegarás a tu destino.
El hombre se puso en camino y recorrió miles y miles de leguas a través de las dunas amarillentas sobre su camello.Un día le asaltó una duda:- ¿No me habrá engañado el anciano? ¿Y si no existiera el oasis que me prometió y el desierto no tuviera fin?.Ya iba a volverse cuando notó que algo se le había caído sobre la arena. Era el topacio. El joven se bajó para cogerlo y pensó:- No, no. Tengo que confiar en la promesa del anciano. Seguiré mi Camino.Pasaron muchos días. El sol, el viento, el frío de la noche le iba agotando. Sus fuerzas desfallecían y ni una palmera ni una fuente se veían por el horizonte sin fin. Ya iba a dejarse caer del camello para aguardar la muerte bajo su sombra, cuando notó que se la caía algo al suelo. Era la esmeralda. El joven se bajo a recogerla y se dijo:- Tengo que ser fuerte, tal vez, un poco más allá estará el oasis. Si no sigo, moriré sin remedio. Mientras tenga un soplo de vida seguiré.Continuó el joven el camino, cuando encontró un pequeño charco de agua junto a una palmera. Ya iba a lanzarse sobre el charco, cuando vio los ojos de su camello suplicantes y tiernos como los de un hombre pidiendo, el agua. Pensó entonces que debería tener piedad del animal desfallecido, pues él, aún podía resistir, y dejó que bebiera aquellos pocos sorbos.Cuál no sería su asombro cuando el camello cayó muerto a sus pies. El agua estaba corrompida. En el suelo notó el joven que brillaba el rubí y lo recogió, dando gracias al cielo por haber recompensado su generosidad con el camello.Al alzar la vista, vio a lo lejos unas palmeras. Era el oasis de Náscara. Al llegar, encontró junto a una limpia fuente, al anciano de la cueva que le sonrió alegremente.- Has llegado a tu destino puesto que has conservado las tres piedras preciosas. La fe, la esperanza y la caridad. ¡Ay de ti si hubieras perdido alguna, hubieras perecido sin remedio!.El anciano después de darle agua fresca y dátiles, se despidió del joven diciéndole:1 Guarda siempre durante tu vida, junto a tu corazón, el topacio, la esmeralda y el rubí. Así llegarás hasta el paraíso. Nunca los pierdas.
Me inclino reverentemente ante El Señor

6 ene 2008

La respuesta de Dios a tu oración ,viene en camino


LA RESPUESTA DE DIOS A TU ORACIÓN, VIENE EN CAMINO...(Una reflexión para meditar y compartir)---------------Esa situación tan asfixiante e imposible que estas enfrentando en estos momentos, es la que te ha llevado a CLAMARLE insistentemente a Dios...Practicamente ya no hay nada que hacer, y ya todo el mundo te dijo que ya no insistas mas...Ya todo se perdió...!!!Todo se pudrió completamente...!!!Sin embargo, a pesar de todo lo que ves y oyes, tu has seguido CALMÁNDOLE a Dios...Tu sabes perfectamente que para Dios los limitantes no existen...Sabes que lo que NO PUEDE SER para ti, para el SI lo puede ser...Has estado clamando aunque todos pretendan callarte,pero tus fuerzas y tus esperanzas están comenzando aflaquear...Sientes que el viento se ha vuelto tan fuerte en tu contra, que esa fe que tenias al principio se esta comenzando a resquebrajar...Pero yo te digo hoy...DIOS HA ESCUCHADO TU ORACIÓN...La escucho desde el primer día que comenzaste aclamarle, pero ha sido necesario todo este tiempo para que aprendieras a DEPENDER totalmente de el en todo aspecto...Para que aprendieras a DEPENDER de el a pesar que pienses que es demasiado tarde y que ya no se puede hacer nada…LA RESPUESTA DE DIOS A TU ORACIÓN, VIENE EN CAMINO...Es necesario que creas que así es...Lo hará, NO porque lo merezcas, sino por la MISERICORDIA incesante que el tiene para ti...Lo hará, para que los que NO CREEN en su poder y fidelidad, CREAN...Gozate en Dios y dale las gracias, pues el ya escucho tu oración...

24 dic 2007

Una Bonita historia


Esta historia forma parte de un mensaje de correo que me mandaron
tiene mucho de verdad.
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Érase una vez un hombre que no creía en Dios. No tenía reparos en decir lo que pensaba de la religión y las festividades religiosas, como la Navidad.
Su mujer, en cambio, era creyente y criaba a sus hijos en la fe en Dios y en Jesucristo, a pesar de los comentarios desdeñosos de su marido.Una Noche buena en que estaba nevando, la esposa se disponía a llevar a los hijos al oficio navideño de la parroquia de la localidad agrícola donde vivían. Le pidió al marido que los acompañara, pero él se negó.-¡Qué tonterías! -arguyó-. ¿Por qué Dios se iba a rebajar a descender a la Tierra adoptando la forma de hombre? ¡Qué ridiculez!Los niños y la esposa se marcharon y él se quedó en casa.Un rato después, los vientos empezaron a soplar con mayor intensidad y se desató una ventisca. Observando por la ventana, todo lo que aquel hombre veía era una cegadora tormenta de nieve. Y decidió relajarse sentado ante la chimenea.Al cabo de un rato, oyó un golpazo; algo había golpeado la ventana. Luego, oyó un segundo golpe fuerte. Miró hacia afuera, pero no logró ver a más de unos pocos metros de distancia. Cuando empezó a amainar la nevada, se aventuró a salir para averiguar qué había golpeado la ventana. En un campo cercano descubrió una bandada de gansos salvajes. Por lo visto iban camino al sur para pasar allí el invierno, y se vieron sorprendidos por la tormenta de nieve y no pudieron seguir. Perdidos, terminaron en aquella finca sin alimento ni abrigo. Daban aletazos y volaban bajo en círculos por el campo, cegados por la borrasca, sin seguir un rumbo fijo. El agricultor dedujo que un par de aquellas aves habían chocado con su ventana.Sintió lástima de los gansos y quiso ayudarlos.-Sería ideal que se quedaran en el granero -pensó-. Ahí estarán al abrigo y a salvo durante la noche mientras pasa la tormenta. Dirigiéndose al establo, abrió las puertas de par en par. Luego, observó y aguardó, con la esperanza de que las aves advirtieran que estaba abierto y entraran. Los gansos, no obstante, se limitaron a revolotear dando vueltas. No parecía que se hubieran dado cuenta siquiera de la existencia del granero y de lo que podría significar en sus circunstancias. El hombre intentó llamar la atención de las aves, pero solo consiguió asustarlas y que se alejaran más.Entró a la casa y salió con algo de pan. Lo fue partiendo en pedazos y dejando un rastro hasta el establo. Sin embargo, los gansos no entendieron.El hombre empezó a sentir frustración. Corrió tras ellos tratando de ahuyentarlos en dirección al granero. Lo único que consiguió fue asustarlos más y que se dispersaran en todas direcciones menos hacia el granero. Por mucho que lo intentara, no conseguía que entraran al granero, donde estarían abrigados y seguros.-¿Por qué no me seguirán? -exclamó- ¿Es que no se dan cuenta de que ese es el único sitio donde podrán sobrevivir a la nevada?Reflexionando por unos instantes, cayó en la cuenta de que las aves no seguirían a un ser humano.-Si yo fuera uno de ellos, entonces sí que podría salvarlos -dijo pensando en voz alta.Seguidamente, se le ocurrió una idea. Entró al establo, agarró un ganso doméstico de su propiedad y lo llevó en brazos, paseándolo entre sus congéneres salvajes. A continuación, lo soltó. Su ganso voló entre los demás y se fue directamente al interior del establo. Una por una, las otras aves lo siguieron hasta que todas estuvieron a salvo.El campesino se quedó en silencio por un momento, mientras las palabras que había pronunciado hacía unos instantes aún le resonaban en la cabeza:-Si yo fuera uno de ellos, ¡entonces sí que podría salvarlos!Reflexionó luego en lo que le había dicho a su mujer aquel día:-¿Por qué iba Dios a querer ser como nosotros? ¡Qué ridiculez!De pronto, todo empezó a cobrar sentido. Entendió que eso era precisamente lo que había hecho Dios. Diríase que nosotros éramos como aquellos gansos: estábamos ciegos, perdidos y a punto de perecer. Dios hizo que Su Hijo se volviera como nosotros a fin de indicarnos el camino y, por consiguiente, salvarnos. El agricultor llegó a la conclusión de que ese había sido ni más ni menos el objeto de la Natividad.Cuando amainaron los vientos y cesó la cegadora nevada, su alma quedó en quietud y meditó en tan maravillosa idea. De pronto comprendió el sentido de la Navidad y por qué había venido Cristo a la Tierra. Junto con aquella tormenta pasajera, se disiparon años de incredulidad. Hincándose de rodillas en la nieve, elevó su primera plegaria: "¡Gracias, Señor, por venir en forma humana a sacarme de la tormenta!"

6 dic 2007

UNA DE LAS RESPUESTAS MAS INTELIGENTES QUE HE OIDO

ALEMANIA INICIO DEL SIGLO 20
Durante una conferencia con varios universitarios, un profesor de la
Universidad de Berlín... propuso un desafío a los alumnos con la
siguiente pregunta:
" ¿Dios creó todo lo que existe? "
Un alumno respondió, valientemente: Si .El creó.
" ¿ Dios realmente creó todo lo que existe ? " Preguntó nuevamente el
maestro.
Si señor, respondió el joven
El profesor respondió: " Si Dios creó todo lo que existe. ¡ entonces
Dios hizo el mal, ya que el mal existe! Y si establecemos que nuestras
obras son un reflejo de nosotros mismos , ¡ entonces Dios es malo!
El joven se calló frente a la respuesta del maestro, que feliz, se
regocijaba de haber probado una vez más, que la fe era un mito.
Otro estudiante levantó la mano y dijo; -¿ Puedo hacerle una pregunta
profesor?
Lógico fue la respuesta del profesor.
Profesor, ¿el frío existe?
¿Pero que pregunta es esa?.... Lógico que existe, ¿ o acaso nunca
sentiste frío?
El muchacho respondió: en realidad, señor, no existe. Según las leyes
de la física, lo que consideramos frío es la ausencia del calor. Todo
cuerpo u objeto es factible de estudio cuando posee o trasmite energía,
el calor es lo que hace que este cuerpo tenga o trasmita energía"
" El cero absoluto es la ausencia total de calor, todos los cuerpos
quedan inertes, incapaces de reaccionar, pero el frío no existe.
Nosotros creamos esa definición para describir de que manera nos
sentimos cuando no tenemos calor."
Y, ¿ existe la oscuridad? Continuó el estudiante.
El profesor respondió; Existe.
El estudiante respondió: La oscuridad tampoco existe. La oscuridad en
realidad, es la ausencia de luz. La luz la podemos estudiar, !la
oscuridad, no¡
A través del prisma de Nichol ¡ se puede descomponer la luz blanca en
varios colores, con sus diferentes longitudes de ondas, ¡ La oscuridad, no!
....¿ Como se puede saber que tan oscuro está un espacio determinado?
Con base en la cantidad de luz presente en ese espacio."
" La oscuridad es una definición utilizada por el hombre para describir
qué ocurre cuando hay ausencia de luz."
Finalmente, el joven preguntó al profesor; Señor, ¿EL MAL EXISTE?
El profesor respondió: Como afirmé al inicio, vemos crímenes y
violencia en todo el mundo. Esas cosas son del mal.
El estudiante respondió: " El mal no existe, Señor, o por lo menos no
existe por sí mismo. El mal es simplemente la ausencia del bien....
De conformidad con los anteriores casos, el mal es una definición que el
hombre inventó para describir LA AUSENCIA DE DIOS.
Dios no creó el mal. el mal es el resultado de LA AUSENCIA DE DIOS en
el corazón de todos los seres humanos.
Es igual a lo que ocurre con el frío cuando no hay calor, o con la
oscuridad cuando no hay luz.
El joven fue aplaudido de pie, y el maestro, moviendo la cabeza
permaneció en silencio....
El director de la Universidad, se dirigió al estudiante y le preguntó; -
¿ Cual era su nombre?
-Me llamo ALBERT EINSTEIN.
CREÓ QUE ESO ES LO QUE NOS PASA EN EL MUNDO ACTUAL,TENEMOS UNA
AUSENCIA DE DIOS. POR ESO,TENEMOS QUE REUNIRNOS EN ORACIÓN,POR TODOS
LOS QUE NO CONOCEN A "DIOS"

5 dic 2007

El pan de CRISTO.


Les comparto este correo que me llegó.

ESPERO QUE TE GUSTE COMO A MI
El Pan de Cristo El siguiente es el relato verídico de un hombre llamado Víctor. Al cabo de meses de encontrarse sin trabajo, se vio obligado a recurrir a la mendicidad para sobrevivir, cosa que detestaba profundamente.Una fría tarde de invierno se encontraba en las inmediaciones de un club privado cuando observó a un hombre y su esposa que entraban al mismo.Víctor le pedía al hombre unas monedas para poder comprarse algo de comer. Lo siento, amigo, pero no tengo nada de cambio -replicó éste.La mujer, que oyó la conversación, preguntó: -¿Qué quería ese pobre hombre?-Dinero para una comida. Dijo que tenía hambre -respondió su marido.-Lorenzo, no podemos entrar a comer una comida suntuosa que no necesitamos y ¡Dejar a un hombre hambriento aquí afuera!-¡Hoy en día hay un mendigo en cada esquina! Seguro que quiere el dinero para beber.-¡Yo tengo un poco de cambio! Le daré algo.Aunque Víctor estaba de espaldas a ellos, oyó todo lo que dijeron. Avergonzado, quería alejarse corriendo de allí, pero en ese momento oyó la amable voz de la mujer que le decía:-Aquí tiene unas monedas. Consígase algo de comer. Aunque la situación está difícil, no pierda las esperanzas. En alguna parte hay un empleo para usted.Espero que pronto lo encuentre.
-¡Muchas gracias, señora! Me ha dado usted ocasión de comenzar de nuevo y me ha ayudado a cobrar ánimo. Jamás olvidaré su gentileza.-Estará usted comiendo el pan de Cristo. Compártalo -dijo ella con una cálida sonrisa dirigida más bien a un hombre y no a un mendigo.Víctor sintió como si una descarga eléctrica le recorriera el cuerpo. Encontró un lugar barato donde comer, gastó la mitad de lo que la señora le había dado y resolvió guardar lo que le sobraba para otro día. Comería el pan de Cristo dos días. Una vez más,aquella descarga eléctrica corría por su interior. ¡El pan de Cristo!-¡Un momento! -pensó-. No puedo guardarme el pan de Cristo solamente para mí mismo. Le parecía estar escuchando el eco de un viejo himno que había aprendido en la escuela dominical. En ese momento pasó a su lado un anciano.-Quizás ese pobre anciano tenga hambre -pensó- Tengo que compartir el pan de Cristo.-Oiga -exclamó Víctor-. ¿Le gustaría entrar y comerse una buena comida? El viejo se dio vuelta y lo miró con descreimiento.-¿Habla usted en serio, amigo? El hombre no daba crédito a su buena fortuna hasta que se sentó a una mesa cubierta con un hule y le pusieron delante un plato de guiso caliente.
Durante la cena, Víctor notó que el hombre envolvía un pedazo de pan en su servilleta de papel. -¿Está guardando un poco para mañana? -le preguntó.-No, no. Es que hay un chico que conozco por donde suelo frecuentar.La ha pasado mal últimamente y estaba llorando cuando lo dejé.Tenía hambre. Le voy a llevar el pan. El pan de Cristo. Recordó nuevamente las palabras de la mujer y tuvo la extraña sensación de que había un tercer Convidado sentado en aquella mesa. A lo lejos las campanas de una iglesia parecían entonar a los dos el viejo himno que le había sonado antes en la cabeza. Los dos hombres llevaron el pan al niño hambriento, que comenzó a engullirlo. De golpe se detuvo y llamó a un perro, un perro perdido y asustado.-Aquí tienes, perrito. Te doy la mitad -dijo el niño. El pan de Cristo. Alcanzará también para el hermano cuadrúpedo. El niño había cambiado totalmente de semblante. Se puso de pie y comenzó a vender el periódico con entusiasmo.-Hasta luego -dijo Víctor al viejo-. En alguna parte hay un empleo para usted. Pronto dará con el. No desespere.¿Sabe? -su voz se tornó en un susurro-. Esto que hemos comido es el pan de Cristo. Una señora me lo dijo cuando me dio aquellas monedas para comprarlo. ¡El futuro nos deparará algo bueno!Al alejarse el viejo, Víctor se dio vuelta y se encontró con el perro que le olfateaba la pierna. Se agachó para acariciarlo y descubrió que tenía un collar que llevaba grabado el nombre y dirección del dueño. Víctor recorrió el largo camino hasta la casa del dueño del perro y llamó a la puerta. Al salir éste y ver que había encontrado a su perro, se puso contentísimo. De golpe la expresión de su rostro se tornó seria. Estaba por reprocharle a Víctor que seguramente había robado el perro para cobrar la recompensa, pero no lo hizo. Víctor ostentaba un cierto aire de dignidad que lo detuvo. En cambio dijo:-En el periódico vespertino de ayer ofrecí una recompensa. ¡Aquí tiene!Víctor miró el billete medio aturdido. -No puedo aceptarlo -dijo quedamente-. Solo quería hacerle un bien al perro. -Téngalo! Para mi lo que usted hizo vale mucho más que eso. ¿Le interesaría un empleo? Venga a mi oficina mañana.Me hace mucha falta una persona íntegra como usted. Al volver a emprender Víctor la caminata por la avenida, aquel viejo himno que recordaba de su niñez volvió a sonarle en el alma. Se titulaba"Parte el Pan de Vida"..."NO OS CANSÉIS DE DAR, PERO NO DEIS LAS SOBRAS, DAD HASTA
SENTIRLO, HASTA QUE DUELA".QUE EL SEÑOR NOS CONCEDA LA GRACIA DE TOMAR NUESTRA CRUZ Y SEGUIRLO, AUNQUE DUELA.
AHORA, SI LO DESEAS, COMPARTE ESTO CON LOS DEMAS EL PAN DE CRISTO.....YO YA LO HICE.ESPERO QUE SIRVA DE ALGO EN TU VIDA... QUE DIOS TE REBENDIGA...!!!

JESUS ESTÁ VIVO